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Martes 05 de junio de 2012 07:00

Brenda Hopkins: Simplemente a ratos

Por  Wilfred Sostre
  • De: Especial para Desafío
Cada uno de los temas de "Simple" es un retrato de la vida de Brenda Hopkins Cada uno de los temas de "Simple" es un retrato de la vida de Brenda Hopkins Suministrada

Compartimos una entrevista con la pianista y compositora puertorriqueña, Brenda Hopkins Miranda, quien acaba de lanzar al mercado su cuarto álbum como solista titulado: Simple. Simple, fue lanzado bajo el sello Zona Boricua Records y tiene el apoyo en forma de auspicio del El Conservatorio de Música de Puerto Rico, El Centro Empresarial para Músicos Culturarte y Stevan Micheo Music. La producción musical contiene once interpretaciones, todas composiciones originales de la artista.

El nuevo álbum de Brenda Hopkins contiene 13 temas. (Ricardo Alcaraz)

Wilbert Sostre: ¿Cómo se diferencia este CD del anterior Recuerdos de Granada?

Brenda Hopkins: Es distinto, pero siempre se te queda algo porque cada experiencia te marca y te cambia de alguna forma. Yo pienso que siempre hay un hilo, como una esencia que se mantiene, que le da coherencia. Es como dicen los escritores, que siempre están escribiendo el mismo libro. En este caso, yo tenía suficientes composiciones como para grabar tres discos y más bien fue una decisión de que ahora era el turno para este proyecto. Entonces resulta que me voy de vacaciones con mi padre, nos quedamos en una finca donde él creció, donde los vecinos son de nominación cristiana Amish. Era un pueblito en Michigan, de estos pueblitos donde solo hay un correo, un banco. Durante ese viaje me di cuenta que era el turno para este proyecto, por eso lo titulé Simple, porque es de esos momentos que uno recuerda y se hace consciente de que las cosas más valiosas y más importantes en la vida están en esas cosas simples. Mi padre y yo sentados, viendo el atardecer, esperando que salieran los venados, por ejemplo, son cosas que no tienen precio. Te puedo decir que mi música es una autobiografía. Más que ponerle un género musical, yo la llamo así, y ahora estoy contando esa historia. O sea, esta vez estamos haciendo un viaje, pero por dentro... Hay tres canciones que se las dediqué a mis sobrinos, tienen los nombres de cada uno.

WS: ¿Habías tocado alguna de estas canciones en tu concierto en la UPR?

BH: Solamente una, “Calle Molinos”. Esa es el hilo que conecta con el disco anterior, esa es la calle donde viví cuando estaba en Granada, España. El mismo hecho de estar tan lejos de la familia también te pone en ese estado de reflexión sobre qué cosas son importantes. Sentí todo el efecto de la distancia, que ha sido inspiración para tantos compositores. La nostalgia… En mi tiempo viviendo en Granada pasé por muchos procesos. Esos días que me quedaba allí, en la callecita, tomándome el café y simplemente observando me encantaban. Por eso, todavía la pieza tiene un hilo con Recuerdos de Granada.

WS: ¿Y en cuanto al sonido de Simple? Porque Recuerdos tenia obviamente, mucha influencia española y del flamenco.

BH: Aquí hay todas las músicas que yo he escuchado a través de mi vida. Se mezclan y se encuentran. Pero en este proyecto hay mucho piano solo. También hay dos dúos con chelo. Siempre se escucha la influencia del jazz, de la música clásica, que es parte de mi educación. Es ecléctico en ese sentido. Es difícil ponerle una categoría.

WS: ¿Repites músicos del disco anterior?

BH: Hay dos músicos que trabajaron en Recuerdos de Granada. Samuel Morales, que para mí es mi hermano, y es excelente como persona y como músico. El trabajo de él fue fabuloso. Y Enrique Chávez, que le decimos El Perú, en el cajón y percusión. El que es nuevo es el baterista que se llama Vladimir Coronel, es un joven del Conservatorio. Estudiante mío, muy talentoso.

WS: Me parece que él toco contigo en el teatro de la UPR.

BH: Sí. Él ha estado tocando conmigo ya por un tiempo. Desarrollamos una química y tiene muy buen gusto. Es uno de estos bateristas que sabe escuchar, te contesta musicalmente cuando tú le dices algo. Y en el cello una muchacha graduada (Kutasha Silva), también del Conservatorio.

WS: He visto algunos videos de tus talleres en el Conservatorio y me parece que esa parte de educar te llena y te lo disfrutas tanto como crear música.

BH: Es otra pasión. Sobre todo por compartir mi experiencia. Mi búsqueda siempre ha sido llegar a esa “voz” bien personal, bien honesta. Entonces, muchas veces cuando los estudiantes están en una institución, los encaminan con mucha teoría, con muchas reglas. Yo siento que parte de mi misión es abrirles un poco la mente, que se reencuentren con ellos mismos. Poco a poco he desarrollado este método de cómo enseñar la creatividad. Es importante que aún cuando estés ejecutando la técnica y la teoría, también saques tiempo para disfrutar y crear. Eso me apasiona, ver el resultado en los estudiantes, ver cómo reaccionan, como van despertando… Porque a veces los estudios se convierten en algo tan serio que comienzan a perder el gozo de hacer música. Si tú no te lo disfrutas, el público no se lo va a creer tampoco.

WS: Me dices que es un método creado por ti. ¿Has pensado escribir un libro o manual?

BH: Sí. Es mi tesis doctoral y ahora estoy en el proceso de darle forma para convertirlo en un libro.

WS: ¿Cómo te fue con el disco anterior en cuanto a las ventas?

BH: Pues yo estoy muy complacida. De hecho todavía se vende. Y se ha vendido en Alemania, Grecia, Brasil, Italia. El internet es una herramienta muy valiosa.

WS: Te lo pregunto porque he recibido comunicaciones de personas que gustan de tu música en todos esos países.

BH: Yo creo que cuando tú estás comunicando algo que tiene honestidad, la gente se conecta con eso, no importa del país que sea. Yo siempre trato de contar historias. Eddie Gómez (músico puertorriqueño, reconocido como uno de los grandes virtuosos del contrabajo en el ámbito del jazz contemporáneo) me dice que mi música es como una película y que él puede ver los personajes cuando entran y cuando salen. Y eso me encanta, porque así lo siento yo también.

El autor es crítico de música.

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